domingo, 12 de abril de 2015

Tres embalses desde Manzanares el Real

Otra vez más salimos desde Manzanares, en esta ocasión se nos unió a Yaiza y a mi José Pablo, hacía tiempo que no le veíamos y fue estupendo poder contar con él, además teníamos unos planes para el verano que había que ir perfilando.

Desde la Avenida de la Pedriza nos dejamos caer para cruzar la carretera y salir al encuentro de nuestro primer embalse, este lo teníamos fácil de alcanzar, lo cruzamos por el puente del río Samburiel y luego tocaba una pequeña subida por pista, en busca de un desvío que nos llevaría hacia un camino de la zona que aún no conocía.

Yaiza y José Pablo cruzando el embalse de Santillana
Este nuevo camino enfila en descenso y pegado a una valla hasta el mismo merendero que hay junto a la M-608, y de aquí el primer gran reto de la ruta, una cuesta pronunciada y mantenida que por momentos se pone peor, a este tipo de cuestas Yaiza las llama paredes, aquí cada uno a su ritmo, José Pablo es el único que llega arriba del tirón.

Final del primer reto
Ahora por viejos caminos ya conocidos pasamos la M-607 por debajo continuando hasta el campo de tiro, donde giramos a derecha para cruzar luego la M-608, este cruce es un poco peligroso, aunque hay visibilidad por ambos lados los coches vienen bastante deprisa.

Bordeamos diferentes urbanizaciones de Becerril de la Sierra hasta alcanzar un lateral de la pared de la presa de Navacerrada, recordando allí las fotos que corrieron por las redes sociales este invierno, mostrando las farolas de la pasarela llenas de hielo y unas olas que le hacían parecer al embalse un mar embravecido rompiendo contra el puerto.

Sorteando una rampa junto al embalse de Navacerrada
Había que recorrer la mayor parte del embalse por su orilla, pero en la parte inicial lo más cómodo hubiera sido hacer antes unos 600 m. por carretera tal y como figuraba en el track, pero nosotros nos metimos un poco antes y hubo trabajo extra, desmontando y montando dada la estrechez del camino, las piedras y rampas que nos encontramos.

El aspecto del resto de las orillas cambio radicalmente, todo muy despejado por un caminito muy marcado junto al mismo borde del agua.

Embalse de Navaccerrada (el segundo del día)
Aquí en un punto del camino había que llegar a una pasarela, de la que me separaba una zona con barro, y parecía que era muy poco, pero... ambas ruedas se hundieron al menos un palmo, pero por suerte no fue necesario echar el pie a tierra y puede alcanzar su extremo.

Dejamos ya el embalse de Navacerrada y bordeamos esta población, para ya en ascenso ir a buscar el tercero del día, el de la Maliciosa. La subida fue prolongada, pero comparada con lo que ya habíamos pasado la hacía parecer más suave, en cualquier caso se le sumo algo de viento de cara que exigía darlo todo, eso sí, sabiendo ya que sería una de las últimas subidas.

Embalse de la Maliciosa y tres bichos delante del objetivo
Ya habíamos completado lo difícil, ahora nos tocaba disfrutar de una bajada de vértigo, con cemento rallado en las curvas y una pendiente que obligaba a ir tocando los frenos continuamente.

Descenso por la pista desde el embalse de Maliciosa 
Ahora ya solo quedaba llegar por caminos tranquilos hasta el pueblo de Manzanares el Real, pasando junto al Castillo Viejo a la entrada de la localidad, este castillo conocido popularmente como Plaza de Armas pasa desapercibido a la gran mayoría, si bien se sabe que es anterior al Castillo de los Mendoza, no se conoce su fecha de fundación. Actualmente solo se conserva la base del alza de dos de sus muros y una de sus torres.

Restos de libre acceso del castillo Viejo de Manzanares el Real
Ahora ya en el pueblo y tras guardar nuestras monturas nos esperaban unas buenas cervezas y una comida para reponer las fuerzas.

Track de la ruta

Hasta la próxima donde saquemos nuestras ruedas a paseo.

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