sábado, 15 de agosto de 2015

Otra Colección de Sendas desde Cercedilla

De nuevo en Cercedilla, como la vez anterior de la mano de Nacho y Nieves, acompañados también por Dani, desde luego que es un gustazo ir con gente que conoce la zona al dedillo. Todo un placer para mí no tener que ir pendiente del GPS.

Habíamos quedado en el parking de la estación y aun llegando a tiempo retrase la salida, ya que el parking estaba hasta la bandera y tuve que aparcar pasado el túnel. Una vez todos sobre nuestras monturas salimos calle arriba en busca del Camino del Agua.

Alias Nievebladerunner (la máquina)
Vamos en dirección a la Carretera de la República y llevamos buen ritmo, al pasar por la fuente de la Carretera de las Dehesas ni tan siquiera paramos a excepción de Dani, que no sé si le dimos tiempo a coger agua.

Carretera de la República
Seguimos imprimiendo lo que para nosotros es un buen ritmo, pero de vez en cuando nos pasan algunos que otros que van casi volando ¿Donde tendrán el motor esas bicis que no se les ve? Llegamos del tirón al Mirador de los Poetas y decidimos hacer una parada en los que hay al fondo, donde aprovechamos para hacer la foto de grupo y la panorámica de rigor.

Antes de abrigarnos, aun siendo pleno Agosto.
En la parada también reponemos fuerzas, bebiendo y comiendo algo rápido para a continuación seguir nuestro camino en dirección a la Pradera de Navarrulaque.

Panorámica desde el Mirador
Pero antes de salir, aquí en este punto se nota el viento serrano, y hay quienes ya se abrigan otros lo haremos unos metros más adelante, ya que el viento viene fresco y esperamos que lo general en los siguientes kilómetros sea descenso.

Quince de agosto
Una vez en Navarrulaque localizamos la Senda Victory y continuamos por ella, ya entre los árboles, sin viento y con las pequeñas cuestas que encontramos, la sensación térmica de frío desaparece, y nos quitamos otra vez la ropa de abrigo, sin embargo el termómetro indica algún grado menos.

En paralelo a la Carretera de la República, me paro en seco al ver como desciende el coche de los forestales, es evidente que nos han visto, hay un pequeño claro entre los árboles y disminuyeron la marcha, aunque ya no les veo da la sensación de que han parado un poco más adelante, llega el resto del grupo y comentamos el tema, se oyen voces ¿Nos estarán esperando? Tenemos la opción de dar la vuelta y tirar por la trialera monte arriba o afrontar lo que pueda pasar y descender, no hay prohibición explícita pero ya hemos oído que fuera de pista o camino no se puede circular con las bicis, decidimos seguir y al final ni nos están esperando ni nuestro camino desemboca en la pista directamente como podría parecer.

Nos encontramos los primeros tramos de subida donde incluso tenemos que desmontar para poder superar el desnivel por un sendero muy roto donde hay que cruzar incluso zonas de placas de granito.

¡De bajada tal vez!
Continuamos otra vez en descenso afrontando tramos complicados y bastante técnicos, donde la pendiente, en este caso en descenso, nos obliga a bajar, al menos para superar los grandes escalones.

También es divertido
Poco más adelante desembocamos en la Ducha de los Alemanes, que Nacho tenía pendiente, creo que en bici, hacemos una pequeña parada para unas fotos, aunque dada la época del año solo llega un pequeño hilo de agua.

Ducha de los Alemanes
Esta cascada de poco más de dos metros de altura del Arroyo de la Navazuela debe su nombre a la ducha que se deban en ella los primeros montañeros de la zona, varios de ellos de origen alemán. Antiguamente este salto de agua se llamaba Chorro del Árbol Viejo, por un viejo tejo que sigue creciendo junto a ella.

Al poco llegamos ya a la Carretera de la República y enlazamos con un sendero por el que seguimos descendiendo para terminar en dirección a las Berceas.

Luego tomamos el Camino de la Teja, por el que había rodado días atrás, pero en esta ocasión en sentido contrario a la anterior vez.

La fuente de los borbotones 
Terminamos en el Camino del Calvario para descender por él hasta el Embalse de Navalmedio, aunque lo abandonamos por unos momentos para ir por una pequeña senda, y en un rato estamos ya entrando a Cercedilla por su parte Este.

Embalse de Navalmedio
Al pasar por la plaza que hay junto al parking subterráneo, Nacho se da cuenta de que tiene la rueda desinchada, así que decidimos reparar allí el pinchazo.

Mala racha, la vez anterior también.
Y ya que tenemos las terrazas delante aprovechamos para tomarnos un refresco y hacer un repaso de la ruta, que yo resumiría directamente en... Muy buen día en buena compañía ;)

Esa tapita llegó después de la cuenta, pero llegó.
Ya sé que será la última ruta de Agosto por la Sierra, pero me queda alguna por Denia que ya os contaré, después de sacar otra vez las ruedas a paseo.

Hasta la próxima.

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